221

Sólo sé que al final algo va a ocurrir. Quizá todavía no tengo la certeza de qué es lo que será, pero el tiempo no me va a perdonar y cuando menos me dé cuenta estaré allá o seguiré acá. Úrgeme discernimiento intensivo, quisiera poder hablar con alguien (aunque es un tanto ridícula la idea, sé que me aclaro mejor escribiendo que hablando). He escrito mucho al respecto y esto me va despejando un poco la mente. Pero igual he soñado despierta mucho más de lo normal, comienzo a sospechar que mi inconsciente se me rebela y saca a flote ese mecanismo de defensa.

En cuanto a hechos concretos, sé que últimamente he dejado de lado muchas cosas que me han pasado, más o menos importantes. Al final de cuentas para eso tengo este espacio, para algún día poder releer y recordar. Está lo de Viglietti, esa noche increíble. Todavía no termino de redactar la crónica de ese recital, me parece que al darle publish a esta cosa continuaré con ese laburo. Supongo que cuando lo tenga listo lo publicaré por acá. No sé. Han pasado más cosas, pero no viene a cuento sacarlas. Ahora estoy en la casa, está fresco y por alguna razón los vecinos me miran raro. Qué más da. ¡Quéééééééé máááááááás daaaaaaaaaaaaa! Ya no quiero querer a nadie. Si yo pudiese desamar…, como canta Eduardo Peralta.

Share and Enjoy:
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Tumblr
  • Twitter
This entry was posted on Saturday, October 31st, 2009 at 1:45 am and is filed under Uncategorized. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Post a Comment