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Fuimos a recoger el nuevo pasaporte y quedé contenta, salgo mucho mucho mejor que en el pasado, aunque sigo pareciendo una nena de catorce, pero da igual, con mi ife me siento poderosa. Luego estuvimos fácil dos horas en el banco para que mamá arreglara no sé qué cosas. Lo peor es que no llevaba ni libro ni ipod, la espera fue eterna. Pasamos a por unas hamburguesas y tal. En la noche Anamari vino a la casa porque venía de la playa, me dejó un dibujo bellísimo de Serrat, una cartita escrita a máquina de escribir y otra cosilla linda. La extrañaré mucho caracho.
Me fui con ella a la despedida de Alba (que se va a Mty) en su casa, pero me regresé temprano, a pesar de que no lo pasé mal. Tenía sueño y la idea de que al día siguiente haría la maleta, ha. 


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El camión llegó algo tarde esta vez, a las siete y fracción. Pasaron por mí a la central y luego fuimos a dejar a la escuincla a su curso. No recuerdo qué hice en todo el día, pero me parece que nada interesante. Estar aquí es tan aburrido como estar en el df, sólo que aquí hace calor. 


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Tal como me indicaron a las nueve intenté acceder a mi carta de asignación por internet pero nada. Nos fuimos al local de registro y le expuse mi caso al C.P. Rodolfo Coeto Mota (recuerdo el nombre), al parecer habían dos casos más semejantes, de sistema incorporado. Nos pasaron a una carpa bien lejos y estuvimos esperando hasta las once y media, hora en que el c.p. llegó diciéndonos que la Lic. Castillo a penas había mandado la relación que a mí me dijo enviaría el día anterior. Me busqué en las listas, estuve y nos indicaron que al día siguiente nos entregarían nuestra carta de asignación y tal. 
Mientras tanto papá fue a la DGIRE a hablar con la Lic. Castillo y allá le dijeron que tenían instrucciones de corregir el sistema hasta el lunes, por lo que ese día deberíamos ser capaces de acceder por internet. Además le aseguraron que ya no había modo de que perdiera mi lugar porque ya había un papel de por medio. Decidimos que me regresaría a Tampico en la noche para tratar lo del pasaporte y así no tener que modificar la cita con la embajada. Salí de la central al cuarto para las diez. 


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Nuevamente fuimos al local de registro, como me indicaron el martes pasado, pero ni madres que me dieron mi puta carta de asignación. Anduve de carpa en carpa hasta que me mandaron a la DGIRE  a hablar con la Lic. Castillo. Ella me dijo algo de que debí llevar mi boleta credencial y no sé qué, pero que al final me mandaría en una relación de ese mismo día como si me hubiera equivocado en algún dato y que por internet podría sacar la carta de asignación mañana. La verdad no le creí mucho, pero qué más podía hacer.

1. Los heraldos negros. César Vallejo.
2. Rimas y declaraciones amorosas. Gustavo Adolfo Bécquer.
3. La cifra. Jorge Luis Borges.
4. Bodas de sangre. Federico García Lorca.
5. Poesía. Fernando Pessoa.
6. Soledades, Poesía de la guerra. Antonio Machado
7. Ética para Amador. Fernando Savater.
8. Obra poética escogida. León Felipe.
9. Poemas de. Ramón López Velarde.
10. Razón de amor. Pedro Salinas
11. Poesía, nuevo recuento de poemas. Jaime Sabines (por cuarta vez)
12. Saber escoger. Carlos G. Vallés, S.J.
13. Demián. Herman Hesse
14. Ante el vacío existencial. Viktor E. Frankl
15. Libro de las preguntas. Pablo Neruda
16. Del silencio y la palabra. Mauricio Brehm
17. Notas de viaje. Ernesto Guevara
18. Subordinaciones. Carlos Pellicer
19. Viento del exilio. Mario Benedetti
20. La insoportable levedad del ser. Milán Kundera
21. El cementerio marino, antología. Paul Valéry
22. La vida es sueño. Pedro Calderón de la Barca

23. Poemas y antipoemas. Nicanor Parra
24. Harry Potter y el prisionero de Azkaban. J.K. Rowling




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Nos levantamos papá y yo, desayunamos, nos bañamos y después de preparar unos sandwiches tomamos camino hacia Xochicalco. Saliendo con Tlalpan, la vista de la carretera es una majestuosidad. Los árboles inundan lado y lado el asfalto frío, con un color verde oscuro intenso, lleno de esa humedad que tanto me da vida. Veníamos escuchando a Horacio Guarani desde antes de salir de la ciudad. Nada tengo de ti y lo tengo todo, aunque tú no lo sepas, eres tan mío. Un poeta Guarani, un poeta.
Mucha gente se marea cuando viaja por carretera, no puede leer ni dormir, se aburre de tanto verde. Para mí es mucho más entretenido y hermoso que estar viendo la tv. No me canso de ver árboles, de tomar nota mental de cómo va cambiando la flora, de los pájaros que vuelan aislados, como perdidos. Me encanta. Luego escuchamos un cd mío, disque de trova. Luego de una hora y media aprox. llegamos, fuimos al museo, pasamos gratis porque ambos somos estudiantes y de ahí a las ruinas. 
Están hermosas, situadas en lo alto de un cerro de manera estratégica para tener una visión panorámica, lo que evidentemente les daba ventaja militar. Son pirámides altas, grandes y muchas. Tienen tres juegos de pelota y un edificio de observatorio. Incluso se pueden apreciar los dormitorios de los nobles, al menos en su estructura (con patio central y diversos cuartos pequeños alrededor -el más grande de los visibles es el que era utilizado como altar). Estuvo a punto de llovernos, papá quería mojarse, pero ya no teníamos aparentemente mucho que ver y nos fuimos a Cuernavaca, a visitar a una prima suya. 
Estuvimos ahí fácil dos horas, comimos un poco de pastel y hablamos de los hijos de la prima. Su hija, ahí presente y que tiene un año menos que yo aprox, me cayó muy bien, tenemos aparentemente muchas cosas en común. Ella tampoco se quiere casar, ni tener hijos y desea con todas sus fuerzas irse de su casa, va a estudiar artes visuales porque le gusta la fotografía. El otro hijo anda siendo entrenado por policías para no sé qué. Nos regresamos cuando empezaba a llover.