192

Nunca me había pasado esto, no sé ni cómo nombrarlo, joder. Estoy en un estado del aparente no estar. No sé, no entiendo. Me siento como si no estuviera aquí, como si no estuviera viva, en mi cuerpo, en este espacio y este tiempo, como si desde lejos me estuviera observando o como si estuviera imaginando todo en algún sueño. Indiferencia total, cual si lo que pasa no me estuviera pasando a mí, sino a algún personaje, a alguien muy lejano a quien a penas conozco.

Por lo mismo todo me da igual. Leo, no leo, da igual. Escribir o no, comer o no, estar con familia o no, convivir con amigos o no. Han pasado momentos lindos de mi vida y siento como si no fueran míos. La graduación, estas últimas salidas con mis amigos, entrega de papeles, todo. No logro sentir nostalgia por lo que se está terminando, ni miedo o incertidumbre al no saber qué será de mi vida, si me iré a Argentina o no. Toda mi familia me causa una repulsión que no comprendo, los trato mal aún sitiéndome mal por ello, no soy yo la que hace. Jamás estuve tan dividida corporal y espiritualmente.

No sé a qué se deba, tampoco. Me da igual pensar o no en las causas. Poco me importa hacer o no hacer nada, hace semanas que no leo, que ni siquiera intento escribir. Ya no me llena apreciar fotografías (cosa que hago diariamente con normalidad), no siento nada al tomar mi cámara entre mis manos. No sé a dónde coño se fueron todas las cosas hermosas de la vida que me tenían tan enamorada: los pájaros, los atardeceres, las madres besando a sus hijos, el reflejo de la ciudad en la llovizna, la melancolía de un día gris.

Sé que siguen allí pero estoy ciega. Y todo esto a penas y me desespera muy poco. Es peor que estar deprimida, es lo peor que alguien puede sentir este vivir tan vacía. Porque en otra situación deseas tu muerte, pero a mí me da igual si vivo o muero porque no me siento viva. Estoy como flotando desnuda a la deriva en aguas profundas de un mar desconocido, con los ojos cerrados, enceguecidos por el sol, sin sentir, ni pensar, sin sueños, deseos, anhelos, frustraciones, nostalgias, recuerdos.

Ni siquiera evoco memorias, ni sueño despierta. Quiero llorar y no puedo. Hoy fui a ver una película muy linda que en momentos normales me hubiera sacado varias lágrimas (Up)… pero no pude. La música no me alegra, ni despierta ningún sentimiento. Me harta mi música, se me hace tedioso el camino hacia mi librero, no sé por qué estoy escribiendo esto. No sé, no sé, no sé.



191

Realmente ya estaba preocupada y hasta resignada a reprobar la primera vuelta de física y tener que presentar el ordinario b la próxima semana. Con esa mentalidad fui a la escuela en la tarde. Gran fue mi sorpresa al notar en las listas del tablero que da a las canchas techadas un perfecto 50 en la línea indicada por mi nombre. Cuando le pregunté a la maestra Chabelita R.si sabía si se encontraba JuanC V. ésta aprovechó para preguntarme con una reveladora sonrisa “¿ya viste lo que sacaste?”. Por primera vez siento que quiero a Chabelita, jamás me hubiera imaginado que me iba a pasar.

Al de filosofía lo buscaba para entregarle unos libros que me prestó para que checara qué onda con lógica simbólica para el examen de la unam. Iba rápido, la doña me estaba esperando en el estacionamiento, pero jc se puso a hablarme largo y tendido de cuanto le venía en mente. Me habló de un amigo suyo que le ofreció el examen de la unam resuelto, pero él le dijo que no porque pensó que no era lo que yo necesitaba (que cosas…), del nuevo sistema ahora que el ict se incorporará a las jesuitas (y por qué es mucho mejor con la unam), de unos filósofos raros, de su tesis… y no recuerdo qué más. Me cae bien jc, fue bueno tenerlo como maestro de filo.

Mañana nos vamos a La Nueva Michoacana, hogar de Vane Belmontes =) yuuju.



190

Día pesadísimo joder. Llegué a las cinco am a la central y desde entonces despierta hasta las once. Debía estudiar física y lo sabía, pero me valió madres y las consecuencias se sintieron de seis y media a ocho y media. Una mierda de examen eso que hice, pero bueno, siempre hay una primera vez para irse a segunda vuelta de algo. De más está decir que lo del voluntariado se me jodió completamente porque no le mandé a quien debía mandarle las hojas de mi discernimiento y tal. Que esta semana avisan quién quedó y quién no. Me parece obvio que yo no.

La doña se ha puesto en un plan que me fastidia. Con tal de que me quede en la UNAM, ahora si me da permiso y apoyo para que haga el voluntariado. Con un carajo. No sabe cómo me revienta que me diga eso. Estoy hasta la madre de no poder tomar decisiones por mí misma y que cada que tomo una, factores externos me la frustren. A la mierda todo, terminaré yendo hacia donde la marea me lleve, ya se ve venir. Si paso en la UNAM, me quedo, sino pues no. Al final mis próximos cinco años de vida se reducen a los numeritos de un examen pedorro. Y luego dicen que hay libre albedrío…

1. Los heraldos negros. César Vallejo.
2. Rimas y declaraciones amorosas. Gustavo Adolfo Bécquer.
3. La cifra. Jorge Luis Borges.
4. Bodas de sangre. Federico García Lorca.
5. Poesía. Fernando Pessoa.
6. Soledades, Poesía de la guerra. Antonio Machado
7. Ética para Amador. Fernando Savater.
8. Obra poética escogida. León Felipe.
9. Poemas de. Ramón López Velarde.
10. Razón de amor. Pedro Salinas
11. Poesía, nuevo recuento de poemas. Jaime Sabines (por cuarta vez)
12. Saber escoger. Carlos G. Vallés, S.J.
13. Demián. Herman Hesse
14. Ante el vacío existencial. Viktor E. Frankl
15. Libro de las preguntas. Pablo Neruda
16. Del silencio y la palabra. Mauricio Brehm
17. Notas de viaje. Ernesto Guevara
18. Subordinaciones. Carlos Pellicer
19. Viento del exilio. Mario Benedetti
20. La insoportable levedad del ser. Milán Kundera
21. El cementerio marino, antología. Paul Valéry
22. La vida es sueño. Pedro Calderón de la Barca



189

Me levanté re tarde, papá ya había hecho unos emparedados. Desayunamos juntos, me propuso ir a ver la exposición que de lejos notamos ayer en paseo de reforma y a la unam. Me vestí y nos fuimos, primero a conocer la universidad, que está joya. Grande, linda, verde, llena de gente (quizás porque es domingo, de muchos niños y perros). De haberla conocido antes, me hubiera sentido más motivada a dar los kilos en el examen, pero bue, no fue así.

Lo que había en reforma era como una pequeña exposición de países amigos de México. Empezamos por América Latina y sólo compramos algo en Guatemala, una bolsa para mamá y para la lenteja una cinta para el cabello. Probé la chicha y me siento realizada por eso, aunque sigo sin entender muy bien el sentido de la canción de mi querido Víctor Jara: “Usté no es na’, ni chicha ni limoná”. Pero bueno, nadie me quita que ya la probé haha. Y para colmo en Argentina no había mate, pero creo que en Paraguay sí, igual no lo probé.

Claro que me quedé con ganas de muchas cosas. De comprarme un morralito lindo en Guatemala para mí, de un libro de la obra poética completa de José Martí que estaba por Cuba, de comprar un vaso de chicha (sólo me dieron a probar) en Bolivia creo, de comer lasaña en Italia y un poco de comida Tailandesa… Pero ya sería abuso, estoy consciente de que ayer me compró el viejo tres carretes BW4OOCN, ¿qué más puedo pedir?

Luego de eso regresamos al depa, vimos una película (creo que se llamaba A prueba de hombres), comimos filete con espagueti y nos preparamos para llegar con una hora de anticipación a la central del norte.



188

Me desperté al cuarto para las cinco y a las cinco y media ya estábamos saliendo del depa en dirección a Iztapalapa. Faltaba todavía tiempo para que amaneciera, y las calles del D.F., incluyendo el periférico, parecían un apacible desierto en el que a penas se mueven unos cuantos rastreros. Tardamos menos de una hora en llegar al destino, pero como hacía frío y todavía no llegaba nadie, me quedé dentro del auto hasta que dieron las siete.

No sé bien a qué hora entramos, pero sé que éramos muchos menos que la vez pasada. Al momento en que me pidieron firmar mi boleta credencial y la asistencia, tenía tan fría la mano que creo que sólo hice un par de garabatos. El examen dio comienzo a las ocho y media. Muchas preguntas eran iguales, otras tantas distintas, pero siento en general que me fue mejor. Sabía más de qué coño me estaban hablando y no dejé tantas a la deriva de mis suposiciones lógicas como la vez pasada. Que sea lo que tenga que ser.

Saliendo fuimos al centro, con la firme intención de comprar mis vestidos: 1. para la xv de Darinka 2. para mi graduación 3. para la fotografía de generación y la entrega de papeles. El único que compré por comprar y que no me gustó nadita es el de la xv, pero bue, me lo pongo esa noche y luego lo arrumbo, qué más da. Estaba verdaderamente harta, me dolía la espalda y recién comida, por lo que en todo vestido me veía rechoncha (y eso no es una gran motivación al momento de elegir).

Igual no me puedo quejar, papá me compró tres carretes BW400CN y ya le mostré como qué máquina de escribir quiero. Sería una mujer completa con mi cámara análoga, mi iPod y una máquina de escribir. Haha lo único que no cuadra en mis gustos por lo anticuado es el ipod, pero es que los reproductores de discos de vinilo no son portátiles po. Llegando del centro comimos, me bañé y vimos una adaptación cinematográfica de El mercader de Venecia, de Shakespeare. Igual nunca leí esa obra, odio leer teatro.